Cirugía

OVH Lua (11)


CHEQUEOS PREQUIRURGICOS
Como mucha gente sabe porque le han comentado conocidos o por experiencias propias, antes de realizar cualquier procedimiento quirúrgico que incluya una anestesia general el cirujano te envía a hacerte unas pruebas al hospital (chequeo prequirurgico o preanestésico).


“Nuestros pacientes no son menos”


¿Qué es un chequeo prequirúrgico o preanestésico y para que se sirve?
- Un chequeo prequirurgico no es otra cosa que una serie de pruebas que se hacen antes de realizar una cirugía que requiera de anestesia general y su fin es valorar el estado de salud del animal.

Así, si es una operación rutinaria programada que no es urgente y se encuentra alguna alteración en el chequeo, se procede a dar tratamiento para normalizar el estado de salud del animal, y una vez corregido y con el animal en un estado óptimo de salud se procederá a la cirugía.

Un animal en estado óptimo de salud tiene menor riesgo de presentar problemas durante la cirugía.


“¿Por qué correr riesgos innecesarios?”


¿Qué ocurre si es una operación de urgencia, o bien es un animal que tiene alguna patología conocida o no? Y aun así es totalmente necesario operarle?
- En este caso el animal hay que operarlo de todos modos, entonces con este chequeo lo que haremos es valorar cuál es su estado de salud (se valoran los riesgos de la anestesia) y se acondicionara el protocolo anestésico en función de cual sea su patología.
Nosotros realizamos un chequeo prequirurgico básico para operaciones rutinarias como esterilizaciones, este consta de:

- Exploración general completa.
- Analítica sanguínea: Hematología y Bioquímica de 5 parámetros.
- Electrocardiograma.

Si la mascota tiene alguna patología conocida, se valorará que esté estable dentro de su enfermedad y para eso se le hace pruebas adicionales como pueden ser:

- Analíticas sanguíneas más específicas (hormonales, electrolitos en sangre…)
- Urianalisis.
- Radiografías de tórax.
- Ecografías- ecocardiografías.

EL DIA DE LA CIRUGIA
La mascota tendrá que haber ayunados ciertas horas (se indicara en cada procedimiento), y lo ideal es que venga habiendo hecho sus necesidades.

Lo primero que se hace antes de comenzar la cirugía es Premedicar a la mascota para que se relaje y así utilizar dosis más bajas de anestesia, disminuyendo así el riesgo anestésico.

Una vez premedicado se relajará y es cuando le colocamos la cánula intravenosa por donde le mantendremos hidratado con suero en todo momento durante la cirugía (para evitar así hipotensiones) y por donde le pondremos más tarde el anestésico intravenoso para inducir la anestesia antes de intubarle y conectarle a la máquina de anestesia.

Pero antes de inducirle la anestesia e intubarle le oxigenaremos (con mascarilla y solo con oxígeno) durante 5-10 minutos para que así comience la cirugía con mucho oxígeno en sangre y la recuperación de la anestesia sea mejor y más rápida.

Durante toda la cirugía estará con una manta térmica para mantener la temperatura corporal adecuada y no quedarse frio, con fluidoterapia atemperada intravenosa, y conectado a la máquina de anestesia con las constantes cardiacas y de oxigenación controladas por un monitor multiparamétrico en todo momento de la cirugía.

Tras la cirugía descansara en una jaula con luz infrarroja para que siga calentito y que su metabolismo termine de eliminar lo antes posible los restos de anestesia.

Habitualmente los animales operados se quedan durante el día para controlar perfectamente sus constantes, y se van a casa por la tarde totalmente despiertos, recuperados y andando.